Fatiga emocional, desmotivación y el camino de regreso a casa
Una historia íntima sobre rendirse, soltar y volver a habitarse con compasión.
Se llama María Elena.
Tiene 47 años, es abogada y madre de un adolescente.
Su vida, desde afuera, luce en orden: una carrera sólida, independencia, estabilidad.
Pero dentro de ella —aunque nadie lo note— hay una especie de temblor.
Cuando me llamó, me dijo:
“Siento que algo en mí se está desmoronando, y no sé cómo nombrarlo.”
Había probado con médicos, suplem…


