Cómo un paramilitar me enseñó el arte de saber escuchar.
Cómo un encuentro improbable con un joven paramilitar me dio una lección definitiva sobre el arte de la escucha.
Un encuentro improbable
Se llamaba Luna. Era un mando de rango medio de los paramilitares. Estaba a cargo de uno de los barrios de las laderas de Medellín.
Cuando lo conocí en 2005, era aún joven. No recuerdo con exactitud su edad en ese entonces. Alrededor de los 25 años. Se había desmovilizado individualmente para evitar ser asesinado por sus propios co…


