Durante mucho tiempo, asumí que la salud coincidía con la ausencia de enfermedad. Creía que si no estaba enfermo, estaba sano, hasta que conocí al doctor Ignacio Londoño, quien me hizo cambiar de perspectiva.
La primera vez que lo visité en su clínica, sacó una libreta y empezó a dibujar líneas horizontales. “La salud es energía vital”, me dijo. “Se trat…


