Hubo un momento, hace unos meses, en que sentí una fisura sutil en lo que estaba compartiendo. Como cuando caminas por un sendero bien trazado, pero de pronto una ráfaga de viento te hace mirar hacia otro costado del bosque. Algo me susurraba que era tiempo de volver a casa.
Ese susurro venía acompañado de una pregunta que no me dejaba en paz:
¿Estoy habl…


