¿Sabías que tus pensamientos pueden afectar tu salud a nivel celular? La epigenética nos muestra cómo el entorno y nuestras decisiones diarias influyen en la expresión de nuestros genes. Imagina que tus genes son el guion de una película, y la epigenética es el director que decide qué partes se destacan.
Yo lo descubrí cuando me hice el test epigenético.
Quedé sorprendido. De hecho, el informe me decía que tenía que optimizar mis emociones, además que mi sistema adrenal.
Dado que hay una relación estrecha entre calidad de nuestros pensamientos y de nuestras emociones, entendí que los niveles de estrés que el sistema adrenal estaba padeciendo, tenía que ver también con la calidad de mis pensamientos.
De hecho, por los estudios que he hecho es salud cerebral, yo sé que los pensamientos negativos, que albergan en lo más profundo de nuestra mente, son como un virus peligroso.
Pensamientos Negativos y su Impacto en la Salud
Los pensamientos negativos recurrentes, como el estrés, pueden tener un gran impacto en nuestra salud celular.
Imagina que estás constantemente preocupado por el trabajo, pensando que nunca serás lo suficientemente bueno o que siempre estás atrasado con tus tareas. Estos pensamientos negativos no solo afectan tu estado de ánimo, sino que también tienen efectos físicos.
Cuando estamos estresados, nuestro cuerpo produce cortisol, una hormona del estrés. En pequeñas dosis, el cortisol puede ser útil, por ejemplo, para ayudarnos a reaccionar rápidamente en situaciones de peligro.
Pero, cuando estamos constantemente estresados y llenos de pensamientos negativos, nuestros niveles de cortisol se mantienen altos.
Esto es problemático porque el cortisol en exceso puede afectar nuestro sistema metabólico adrenal, que es esencial para regular funciones importantes como el metabolismo, el sistema inmunitario y la respuesta al estrés.
Para ponerlo en perspectiva, imagina que tu cuerpo es como una ciudad. Las células son los edificios y el cortisol es como el humo de una fábrica.
Un poco de humo puede no causar mucho daño, pero si la fábrica está produciendo humo constantemente, eventualmente toda la ciudad se verá afectada: los edificios se ensuciarán, el aire se volverá irrespirable y la calidad de vida disminuirá.
Esto es lo que sucede en nuestro cuerpo con el cortisol alto debido al estrés crónico y los pensamientos negativos. Las células comienzan a funcionar mal, se dañan y esto puede llevar a problemas de salud más serios.
El test epigenético me reveló que esto estaba pasando conmigo, y no me estaba dando cuenta.
ANTs: Pensamientos Negativos Automáticos del Dr. Daniel Amen
El Dr. Daniel Amen ha identificado un concepto llamado ANTs (Automatic Negative Thoughts). Estos pensamientos negativos automáticos, como “Nunca hago nada bien”, pueden invadir nuestra mente sin que nos demos cuenta, causando un círculo vicioso de estrés y negatividad.
Es entonces importante aprender a manejar estos pensamientos negativos.
Cómo Manejar y Cambiar los Pensamientos Negativos
Para combatir esos pensamientos negativos y mejorar tu salud celular, sigue estos pasos del Dr. Daniel Amen:
1. Identificar los ANTs (Pensamientos Negativos Automáticos):
El primer paso es tomar conciencia de esos pensamientos negativos que surgen automáticamente. Imagina que estás en el trabajo y cometes un pequeño error. De inmediato, tu mente empieza a decirte cosas como “Soy un desastre” o “Nunca hago nada bien”. Estos son tus ANTs.
Ejemplo práctico: Estás preparando una presentación y te das cuenta de que te equivocaste en una diapositiva. Tu primer pensamiento automático es “Siempre arruino todo”. En este momento, toma un momento para detenerte y anotar ese pensamiento negativo. Es crucial reconocer estos pensamientos para poder abordarlos.
2. Desafiar los ANTs:
Una vez que hayas identificado tus pensamientos negativos, el siguiente paso es desafiarlos. Pregúntate: ¿Es esto realmente cierto? ¿Tengo pruebas de que siempre fallo? A menudo, nos damos cuenta de que estos pensamientos son exageraciones o simplemente no son ciertos.
Ejemplo práctico: Vuelve a ese pensamiento de “Siempre arruino todo”. Pregúntate: “¿Realmente arruino todo siempre?” Piensa en otras presentaciones que has hecho bien o en otros proyectos en los que has tenido éxito. Verás que no es cierto que siempre fallas. Este proceso ayuda a desmontar la negatividad.
3. Reemplazar los ANTs con Pensamientos Positivos y Realistas:
Después de desafiar tus pensamientos negativos, es hora de reemplazarlos por otros más positivos y realistas. Esto no significa ser irrealista, sino simplemente ser más amable y justo contigo mismo.
Ejemplo práctico: En lugar de pensar “Siempre arruino todo”, puedes reemplazar ese pensamiento con “A veces cometo errores, pero también he tenido muchos éxitos”. Esto cambia completamente tu perspectiva y reduce el estrés.
Otro ejemplo: Estás tratando de ponerte en forma y un día te saltas el gimnasio. Tu pensamiento automático podría ser “Soy un perezoso”. Identifica este ANT, desafíalo pensando en todas las veces que sí has ido al gimnasio, y reemplázalo con “Hoy me tomé un descanso, pero generalmente soy constante con mi ejercicio”.
Relación entre Pensamientos, Emociones y Salud Celular
Nuestros pensamientos y emociones están conectados con nuestra salud celular.
Cambiar nuestros patrones de pensamiento puede reducir el estrés y mejorar la función de nuestro sistema metabólico adrenal. Esto mejora nuestra salud celular y nuestro bienestar general.
Beneficios de la Epigenética en tu Salud
La epigenética nos da el poder de influir en nuestra salud a través de nuestras elecciones diarias. Adoptar una mentalidad positiva y manejar el estrés efectivamente puede mejorar tanto nuestra salud física como mental.
Cada pequeño cambio cuenta. Empieza hoy mismo a identificar y cambiar tus pensamientos negativos para mejorar tu salud celular y bienestar integral. Recuerda, tu bienestar está en tus manos.






En mi test epigenético, también recibí como respuesta que mis emociones juegan un papel importante en mi bienestar. Y lo siento enormemente. Cuando estoy positiva, haciendo grounding, meditando y dándome cariño a mi misma, me siento divinamente. Pero cuando estoy triste o estresada, me vuelven los dolores al cuerpo. Es increíble lo que los pensamientos influyen en el cuerpo y su bienestar.