¿Has escuchado hablar de mitocondrias? Hoy te quiero hablar de ellas, por qué son centrales para nuestra energía, vital, salud y bienestar, y nuestra longevidad.
De hecho, ser consciente de su función nos ayuda a llevar una vida con mayor bienestar y a ralentizar nuestro proceso de envejecimiento… y si somos muy juiciosos hasta a revertir nuestra edad biológica.
Escribiré más sobre antienvejecimiento. Pero entender qué son las mitocondrias y cuál es su función es central. Profundizar nuestro conocimiento significa elevar nuestra consciencia. Eso nos ayuda a vivir con más responsabilidad y motivación nuestros hábitos saludables.
Escuché hablar por primera vez de mitocondrias hace unos años, leyendo el libro de David Asprey, Head Strong.
Asprey tiene una historia fascinante. Es un empresario de Silicon Valley, quien transformó radicalmente su salud. Se ha vuelto en un guru del llamado Bio-Hacking. Quizás has sentido nombrar el Bulletproof Coffee: él lo inventó.
Bueno, en Head Strong, David Asprey habla de las mitocondrias. Te resumo lo que he aprendido de él y de otras fuentes sobre esta fundamental componente de nuestras células para la energía vital.
Una antigua bacteria llamada mitocondria.
Hace mil quinientos millones de años, la Tierra estaba cubierta de mares cálidos y el aire estaba lleno de un veneno mortal: oxígeno. Algunas bacterias lograron adaptarse y aprendieron a usar oxígeno para producir energía en forma de ATP, es decir, adenosín trifosfato, que es básicamente la moneda de energía de nuestras células.
Una de estas bacterias, que se cree era de color púrpura, se incrustó en otra célula, y con el tiempo, estas células combinadas evolucionaron para formar animales y humanos. Esta antigua bacteria, ahora conocida como mitocondria, sigue creando ATP, la energía que nuestras células necesitan para prosperar.
Sorprendentemente, estas mitocondrias aún controlan muchos aspectos de nuestro cuerpo, influyendo en cómo nos sentimos momento a momento. Además, heredamos todas nuestras mitocondrias de nuestras madres, ya que el esperma pierde las suyas al fertilizar el óvulo.
Esta es la función vital de la mitocondria
Las mitocondrias, en forma de pequeños cigarros dentro de nuestras células, son esenciales para nuestra vida, especialmente en el cerebro, la retina y el corazón, donde se concentran en mayor número para producir la energía vital que necesitamos.
La función más importante de las mitocondrias es extraer energía de los alimentos, combinarla con oxígeno y producir ATP, la molécula que almacena la energía necesaria para nuestras actividades físicas y mentales.
Sin ATP, nuestras células no podrían funcionar ni nosotros podríamos sobrevivir.
La eficiencia de este proceso se mide en ciclos rápidos, donde cada molécula de ATP se recicla varias veces por minuto, permitiendo que una pequeña cantidad de ATP produzca una enorme cantidad de energía a lo largo del día.
Las mitocondrias no solo producen energía, sino que también son cruciales para la comunicación celular, la diferenciación celular y el ciclo de crecimiento y muerte celular.
Estas pequeñas bacterias antiguas controlan prácticamente todos los sistemas críticos de nuestro cuerpo.
Las mitocondrias en el cerebro, corazón y retina son las primeras en sufrir cuando hay una deficiencia energética, lo que puede dar como resultado problemas cognitivos, disfunción cardíaca y fatiga.
La capacidad de las mitocondrias para adaptarse y cambiar significa que podemos mejorarlas y hacer crecer más de estas "centrales eléctricas" en nuestras células mediante hábitos específicos.
Asprey destaca la importancia de cuidar nuestras mitocondrias para mantener un rendimiento óptimo y mejorar nuestra salud general.
¿Cuál son las causas de la disfunción de las mitocondrias?
La causa más predecible de la disminución de la función mitocondrial es el envejecimiento.
Entre los 30 y los 70 años, la eficiencia de las mitocondrias disminuye aproximadamente un 50%. Esto significa que a los 70 años, una persona promedio produce solo la mitad de la energía celular que a los 30.
Sin embargo, mantener la eficiencia mitocondrial hasta la vejez es posible y puede mejorar significativamente la calidad de vida.
La disfunción mitocondrial temprana (EOMD), que ocurre en personas menores de 40 años, es reversible si se detecta y trata a tiempo.
La EOMD, descubierta por el Dr. Frank Shallenberger, afecta a aproximadamente el 46% de las personas, muchas de las cuales no presentan síntomas evidentes al principio.
Con el tiempo, esta condición puede llevar a una serie de problemas de salud graves, como la muerte celular acelerada, la deshidratación celular y el aumento del daño por radicales libres.
Para disfrutar de una vida plena y saludable, es crucial priorizar la salud de nuestras mitocondrias.
No importa la edad que tengas, cuidar tus mitocondrias es esencial para mantener tu energía y bienestar general.
Por eso el jueves, compartiré lo que puedes hacer para cuidar la salud de las mitocondrias, que son tan fundamentales para nuestro bienestar.
Deficiencias nutricionales
Las deficiencias nutricionales son una causa principal de disfunción mitocondrial.
Alimentar tus mitocondrias con los mejores nutrientes posibles es una de las maneras más rápidas y fáciles de mejorar su función.
Por eso hacerte un test epigenético puede ser muy importante: por qué te revela en minutos todas tus deficiencias nutricionales.
Deficiencias hormonales
Las deficiencias hormonales también afectan a las mitocondrias. Problemas como el envenenamiento por mercurio, problemas hepáticos y el flúor pueden reducir las hormonas tiroideas, esenciales para la eficiencia mitocondrial. Además, niveles altos y constantes de azúcar en sangre y resistencia a la insulina perjudican la función mitocondrial.
Por último, las mitocondrias son responsables de producir hormonas esteroides como la testosterona y el estrógeno. Mejorar la función mitocondrial puede aumentar los niveles de testosterona y mejorar la eficiencia energética.
El test epigenético también te revela si necesitas optimizar el sistema hormonal.
Toxinas
Las toxinas ambientales son otra causa principal de disfunción mitocondrial.
Estamos expuestos a miles de productos químicos tóxicos y contaminantes que no existían hace cien años. Estos químicos afectan nuestras mitocondrias y ralentizan la producción de energía. Además, nuestro cuerpo produce toxinas internas que también dañan las mitocondrias.
Cómo ya he escrito en otro artículo, lo que más me sorprendió es como un test epigenético te revela también la contaminación de toxinas ambientales que afectan también la salud mitocondrial.
Estrés
El estrés, ya sea físico o psicológico, causa la liberación de cortisol, lo que puede llevar a problemas metabólicos y aumento de la demanda de azúcar. Reducir los niveles de estrés puede mejorar la función mitocondrial y la eficiencia energética.
Por ejemplo, el resultado de mi test epigenético reveló que mi sistema adrenal (que es la central del estrés) necesitaba una optimización urgente.
Sin embargo, ciertos tipos de estrés pueden ser beneficiosos, como el ejercicio moderado y la restricción calórica, que promueven la biogénesis mitocondrial y la autophagia, procesos esenciales para la salud celular.
Es importante tener presente toda esta información y concientizarnos de la fundamental función de las mitocondrias. También es crucial saber qué hacer para cuidarlas o restaurar su bienestar.
Cómo siempre lo digo: el bienestar de nuestras células es nuestro bienestar. Podríamos también decir: el bienestar de nuestras mitocondrias es nuestro bienestar.
Si están interesados en hacer un test epigenético par optimizar el bienestar de sus células (y mitocondrias) escríbeme a al Whatsapp ahora.
El jueves daré indicaciones precisas sobre cómo optimizar tus mitocondrias, compartiéndote protocolos que estoy implementando yo mismo.






Muy interesante! Espero por el próximo artículo el Jueves. Que tenga un fin de semana excelente, don Aldo.